
Giambattista Tiepolo (1696-1770) Historia
1 Un visitante nos comenta Pintor italiano. Estudió las obras de Sebastiano Ricci, el Veronés y Piazzetta, e imitó el cromatismo, con sus violentos efectos de claroscuro, de este último. En sus primeras pinturas para techos (palacios Archinti y Dugnani, en Milán) reafirmó su talento decorativo, basado en las perspectivas arquitectónicas, las pinturas en trompe-l'oeil y las muchedumbres en movimiento. Su primera obra importante, el ciclo decorativo del palacio arzobispal de Udine (1727-1728), compuesto de narraciones bíblicas, denota ya, en la conformación de las figuras, de gran naturalismo, y en la composición de las mismas, aportaciones del propio artista, aunque se detecten todavía ciertas influencias de Ricci y el Veronés. En Milán trabajó en el palacio Clerici; en Venecia lo hizo en la iglesia de los Scalzi y en el palacio Labia, cuya decoración constituye una obra maestra de fantasía y de audacia barroca (Festín de Antonio y Cleopatra y Embarque de Cleopatra). Reconocido internacionalmente, fue llamado a Würzburgo para decorar la residencia del príncipe obispo con escenas de la Vida de Federico Barbarroja (1751-1753). De regreso en Venecia decoró el salón de la villa Contarini con La recepción de Enrique III (1755-1756). En 1757 emprendió, junto con su hijo Giandomenico, la decoración de la villa Valmarana (Vicenza), para la que adoptó la temática mundana y áulica del arte germánico, creando, mediante el uso de tonos azules, morados, amarillos y grises, un universo de sensualidad y belleza que constituye su aportación a la pintura del siglo XVIII.